El fenómeno político conocido como Brexit, por el que el Reino Unido abandona la Unión Europea tras 47 años como uno de sus miembros más destacados, ha sido un camino largo y tortuoso, plagado de contratiempos, sembrado de incertidumbres, imprevisible a ratos y reiterativo hasta el tedio. Comenzó con el órdago de David Cameron al promover un referéndum sin matices que nadie se esperaba ni había pedido, y que debía ser meramente consultivo pero acabó considerándose expresión vinculante de la voluntad popular pese a lo extremadamente ajustado de su resultado para una decisión tan trascendente y de enunciado tan binario. El primer episodio ha culminado el 31 de enero con una salida confirmada por el parlamento británico tras varios intentos fallidos, pero pendiente aún de infinitos flecos, cuyos efectos reales sobre la población y la economía británicas están todavía por ver hasta que concluya el período de transición que terminará (en principio) el 31 de diciembre de 2020.
Destejer casi cinco décadas de compleja urdimbre institucional, económica y política va a resultar aún más difícil de lo que ha sido poner mínimamente de acuerdo a un parlamento dividido y vociferante para arrancar un proceso de divorcio del que nadie sale del todo satisfecho.
Ante la profunda complejidad política del asunto, la riqueza y versatilidad léxica del idioma inglés y el ingenio de sus hablantes han hecho surgir numerosos términos con los que los políticos y los medios han intentado condensar en palabras los innumerables matices, episodios y consecuencias de este alambicado proceso. Nuestro recolector ha metido en su cesta algunos de los más interesantes.

Acquis communautaire  –  Acervo comunitario

Bandera de Europa

El inglés siempre ha acogido sin complejo alguno términos de origen francés, a veces sin siquiera adaptarlos a la fonética autóctona. En este caso, el galicismo acquis se refiere al conjunto de leyes, tratados, regulaciones y directivas promulgadas a lo largo del tiempo por las instituciones de la UE, que, junto con las sentencias del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, se incorporan automáticamente al ordenamiento jurídico de cada país miembro. Una gigantesca telaraña normativa con literalmente cientos de miles de artículos, que el Reino Unido deberá desenmarañar a su salida para no generar incertidumbre jurídica, ya sea eliminándolos, reformulándolos o sustituyéndolos por nuevas leyes locales. Pase lo que pase, los parlamentarios ingleses van a tener trabajo para varias décadas.

Article 50 – Artículo 50

Artículo incorporado en el Tratado de Lisboa que añadió al tratado original de constitución de la UE la posibilidad de que un país abandone la Unión, con un preaviso de dos años. Este el artículo del tratado que el Reino Unido ha invocado para hacer las maletas.

Backstop – Salvaguarda irlandesa

Literalmente, un «backstop» es una barrera de contención, mecanismo de seguridad o de protección. En el contexto del Brexit, se refiere a la «salvaguarda irlandesa», un mecanismo político de seguridad con el que se pretende evitar la implantación de una frontera física entre Irlanda del Norte (perteneciente al Reino Unido) y la República de Irlanda (miembro de la UE), para así respetar el Acuerdo de Viernes Santo que en 1998 puso fin a la violencia política en el Úlster.

Se han planteado varias versiones de esta salvaguarda (o salvaguardia). La más reciente, denominada Northern Ireland Protocol (Protocolo para Irlanda del Norte) es la incorporada al Acuerdo de Retirada (Withdrawal Agreement) firmado en enero de 2020, por el que ha dado comienzo formalmente el proceso de salida. En caso de que no llegue a alcanzarse un acuerdo de salida definitivo una vez vencido el plazo del 31 de diciembre de 2020, fin del período de transición, todo el Reino Unido permanecería dentro de la Unión Aduanera, e Irlanda del Norte y, en menor medida, el resto del Reino Unido, estarían obligados a seguir ciertas reglas adicionales de armonización impuestas por la UE (el «level-playing field»), para evitar que el Reino Unido disfrute de ventajas indebidas en el comercio con la UE. Sin embargo, se ha establecido un período de cuatro años (ampliable a ocho con acuerdo del parlamento norirlandés) durante el cual Irlanda del Norte seguirá vinculada a la legislación de la UE, rompiendo con ello la unidad territorial del Reino Unido a cambio de evitar una frontera tangible entre las dos Irlandas. La frontera física se desplazaría al Mar de Irlanda para no manifestarse como una incómoda realidad dentro del territorio. Una forma de prolongar varios años más el culebrón sin soliviantar más de la cuenta a los irlandeses.

Este mecanismo ha suscitado gran controversia entre los partidarios del Brexit, ya que en su formulación original vincularía casi indefinidamente al Reino Unido a someterse al criterio de la UE, permaneciendo en su Unión Aduanera pero sin posibilidad de retirarse unilateralmente, y sin capacidad de influir en su funcionamiento al ser ya un país tercero.

Se han planteado varias versiones de esta salvaguarda. La más reciente, denominada Northern Ireland Protocol (Protocolo para Irlanda del Norte) es la incorporada al Acuerdo de Retirada (Withdrawal Agreement) firmado en enero de 2020, por el que ha dado comienzo formalmente el proceso de salida. En caso de no haber alcanzado un acuerdo de salida una vez llegado el 31 de diciembre de 2020, fin del período de transición, todo el Reino Unido permanecería dentro de la Unión Aduanera, e Irlanda del Norte y, en menor medida, el resto del Reino Unido, estarían obligados a seguir ciertas reglas adicionales impuestas por la UE (el «level-playing field»), para evitar que el Reino Unido disfrute de ventajas indebidas en el comercio con la UE.

Este mecanismo ha suscitado gran controversia entre los partidarios del Brexit, ya que en su formulación original vincularía casi indefinidamente al Reino Unido a someterse al criterio de la UE, permaneciendo en su Unión Aduanera pero sin posibilidad de retirarse unilateralmente. Por eso, en octubre de 2019 se estableció un período de cuatro años (ampliable a ocho con acuerdo del parlamento norirlandés) durante el cual Irlanda del Norte seguirá vinculada a la legislación de la UE, rompiendo con ello la unidad territorial del Reino Unido a cambio de evitar una frontera tangible entre las dos Irlandas. La frontera física se desplazaría al Mar de Irlanda para no manifestarse como una incómoda realidad dentro del territorio. Una forma de prolongar varios años más el culebrón sin soliviantar más de la cuenta a los irlandeses.

Brexit – Salida del Reino Unido de la Unión Europea

El término Brexit, voz híbrida de «British» and «Exit», ni siquiera es del todo original, sino una vuelta de tuerca a un concepto ideado en 2012 con Grecia, cuando el país heleno estuvo a punto de tener que abandonar la eurozona por sus problemas económicos. En aquel momento, los ingeniosos periodistas ingleses acuñaron la palabra «Grexit». Poco sospechaban entonces que acabarían adaptándola para referirse a su propio país con solo cambiar su primera letra.

Canada plus – Acuerdo de libre comercio modelo Canadá mejorado

City of Toronto panorama

Los negociadores del Reino Unido van a intentar alcanzar con la UE algún acuerdo de libre comercio que les permita mantener buena parte de las condiciones favorables de comercio de las que ha venido disfrutando hasta ahora. El acuerdo de libre comercio que la UE tiene con Canadá (CETA) es uno de los posibles modelos. Este tratado comercial elimina casi todos los aranceles sobre productos y reduce algunas barreras no arancelarias (aunque no todas), mediante el reconocimiento mutuo de determinadas normas y estándares, pero no abarca sectores como el alimentario o el químico, de gran importancia para el Reino Unido, ni muchos servicios, que suponen el 80% de la economía británica. Además, su implantación como modelo para la relación comercial del Reino Unido con la UE obligaría a establecer gran cantidad de reglas de procedencia, que añadirían gran complejidad al tráfico de mercancías transfronterizo, hasta el punto de que podría resultar más sencillo acogerse a tratados ya existentes como el Tratado Europeo de Libre Comercio (EFTA).

El término «Canada Plus» sería una versión mejorada del actual acuerdo de la UE con Canadá, con reconocimiento mutuo de normas en los sectores que más le interesan al Reino Unido, y especialmente en el campo de los servicios. Un acuerdo con nombre de bebida energética que a los negociadores europeos les va a resultar difícil de tragar.

Canada plus plus plus o SuperCanada – Acuerdo de libre comercio modelo Canadá supermejorado

El actual primer ministro Boris Johnson está convencido de que será capaz de arrancar a la UE una versión supervitaminada del actual acuerdo con Canadá que eliminaría totalmente los aranceles y las cuotas a la importación y a la exportación, tanto de bienes como de servicios, y garantizaría el reconocimiento mutuo de todas las leyes y estándares, además de aprovechar la tecnología más moderna para mantener funcionando con fluidez las cadenas de suministro.

Muchos expertos en comercio internacional ven difícilmente alcanzable un acuerdo de esta naturaleza, al menos a corto plazo (el acuerdo básico CETA entre la UE y Canadá tardó siete años en negociarse, y eso que era más sencillo), ya que muchas de sus ventajas estarían ligadas a la aceptación de unas contrapartidas que la UE considera innegociables y que para el gobierno británico son precisamente los motivos aducidos para su abandono del club comunitario.

Los negociadores británicos argumentarán que sería injusto que, después de tantos años juntos y amigos, no pudieran beneficiarse de unas condiciones similares a las que disfruta un país tan lejano como Canadá. Los negociadores comunitarios responderán que sí, que muy amigos, pero que el volumen de comercio con Canadá, un país remoto y con una economía bastante más pequeña, no tiene nada que ver con el que existe entre la UE y el Reino Unido. Un gigante económico a las puertas de casa puede perturbarte el mercado si no juega con tus mismas reglas. Si jugamos, tenemos que usar todos la misma baraja.

Cherry-picking – Adopción selectiva

Aceptación por parte del Reino Unido de determinadas ventajas del mercado único pero sin asumir algunas de sus obligaciones, como la contribución a los fondos de la UE, la aceptación de la jurisdicción de los tribunales europeos y la defensa de las cuatro libertades fundamentales. La Unión Europea se opone rotundamente a facilitar al Reino Unido estos beneficios asimétricos. Nada de nadar entre dos aguas.

Cliff edge – Al borde del precipicio

Metáfora de las consecuencias nefastas que tendría el abandono de la UE, el mercado único y la unión aduanera sin un acuerdo firmado acerca de la futura relación comercial. En términos prácticos, se traduciría en fuertes aranceles a ciertas exportaciones británicas, pérdida de acreditaciones para la venta de productos británicos en el continente, retirada de permisos de aterrizaje para los aviones de la isla, colas interminables en puertos y aeropuertos, y un absoluto caos legal y administrativo. Como en un acantilado, da miedo mirar para abajo.

Crashing out – Quedar fuera de juego

Expresión de origen deportivo que significa ser eliminado de una competición por haber perdido contra un rival. En el contexto del Brexit, alude al vértigo de verse expulsado del club comunitario sin un acuerdo comercial firmado de cara al futuro. Curiosamente, esta misma expresión ha sido utilizada por los partidarios del Brexit, para quienes permanecer en la UE sería precisamente quedar fuera de juego, al albur de las decisiones de los «burócratas de Bruselas».

Consent Mechanism – Mecanismo de consentimiento norirlandés

La versión final del acuerdo del Brexit aprobada por Boris Johnson prevé un período de hasta cuatro años durante los cuales Irlanda del Norte seguirá las normas de la UE. Transcurrido este plazo, el parlamento norirlandés votará si prefiere mantener esas normas o no. En caso de aceptarlo, se prorrogará por otros cuatro años. De lo contrario, se mantendrá en vigor dos años más, durante los cuales representantes del Reino Unido e Irlanda intentarán negociar una salida aceptable para ambos. Esta salida es como esos finales de fiestas en los que no terminamos de despedirnos nunca.

Customs Plan – Plan aduanero para Irlanda

Plan definido por el gobierno de Boris Johnson para regular la entrada de productos en Irlanda del Norte. A grandes rasgos, ciertos productos (solo los considerados como «susceptibles de entrar en la República de Irlanda», y por tanto en la UE) tendrán que pagar unos aranceles de importación de la UE a su llegada a Irlanda del Norte desde el Reino Unido, pero si no llegan a pasar a la República de Irlanda (es decir, si se consumen dentro de Irlanda del Norte), las empresas podrán solicitar la devolución del impuesto pagado a su entrada desde Gran Bretaña.

En la práctica, este plan crea una «frontera efectiva» en aguas del mar de Irlanda, para evitar la aparición de una frontera física en tierra entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Customs Union – Unión aduanera

Acuerdo de libre comercio entre los países miembros de la Unión Europea por el cual los productos procedentes de cualquiera de estos países pueden circular libremente entre países miembros sin que se les aplique ningún arancel o impuesto de importación. En el caso de los productos procedentes de países ajenos a la Unión Europea, se aplica un arancel de importación común independientemente del país por donde entre el producto. Si el Reino Unido abandona la UE, pasará a considerarse un país tercero y se aplicarán a sus productos los aranceles comunes de la UE, a menos que se alcance un acuerdo puntual o general para evitarlo.

Divergence – Divergencia normativa

Posibilidad de que existan diferencias sustanciales entre la normativa comunitaria y la británica una vez aprobado el Brexit definitivo. Los negociadores intentarán evitarlo en lo posible, aunque siempre existirán áreas donde la divergencia normativa será considerable (como ya ocurre, por cierto, incluso entre algunos países de la UE, como es el caso de Luxemburgo, o de la propia Irlanda, con sus favorables condiciones fiscales para el establecimiento de empresas).

Divorce bill – Compromisos pendientes de liquidación

Cantidad que el Reino Unido deberá pagar a la UE al abandonarla, en cumplimiento de sus compromisos presupuestarios ya adquiridos. Véase Exit bill.

European Communities Act 1972 – Ley británica sobre las Comunidades Europeas de 1972

La primera ley británica que dio validez legal en el Reino Unido a los tratados y leyes de la UE y consagró la supremacía del derecho comunitario frente al local. Todo un logro, pues esta ley consiguió que el Reino Unido admitiera por primera vez que los países del continente se metieran en sus asuntos.

EU Withdrawal Act 2018 – Ley de abandono de la UE de 2019

Ley que revocó la Ley sobre las Comunidades Europas de 1972 para consagrar la salida del Reino Unido de la Unión Europea, aunque se trata de una revocación solo parcial, ya que, para evitar brechas jurídicas, no incluye las normas del acervo comunitario que no han llegado a desarrollarse o implementarse en legislación local, para las cuales seguirá aplicándose la legislación comunitaria en tanto en cuanto no se elabore legislación local nueva que las sustituya (lo cual puede tardar muchos años). Esta ley ha sufrido varias modificaciones hasta su versión final aprobada en enero de 2020, que ha puesto en marcha el proceso oficial de salida.

Exit bill – Compromisos pendientes de liquidación

También conocida como «acuerdo de divorcio», es la cantidad restante de los compromisos económicos ya asumidos por el Reino Unido con la Unión Europea que está pendiente de liquidación. Incluye las cantidades que se acordaron en anteriores negociaciones presupuestarias con la UE pero que aún no se han plasmado en pagos concretos. Su importe se ha estimado inicialmente en torno a los 33.000 millones de libras, aunque la cantidad definitiva estará seguramente dentro de la cartera de objetivos de los negociadores.

FCA (Facilitated Customs Arrangement) – Mecanismo aduanero agilizado

Otra propuesta de arreglo aduanero basada en la creación de una zona común entre la UE y el Reino Unido, en la que el Reino Unido podría marcar sus propios aranceles independientemente, y también cobrar (por cuenta de la UE) aranceles de la Unión Europea para los productos que entrasen en el espacio común a través de puertos británicos. Aparte de las enormes complicaciones administrativas que introduciría para los agentes aduaneros, la UE rechazó esta propuesta al considerarla ilegal.

Four Freedoms – Cuatro libertades

Las cuatro libertades que constituyen los pilares fundamentales del mercado único de la UE: libertad de circulación de personas, de mercancías, de servicios y de capitales. La UE considera indispensable el mantenimiento de todas y cada una de estas libertades por parte de todos sus estados miembros. El Reino Unido desearía poder seguir manteniendo las tres últimas (libertad de movimiento de mercancías, de servicios y de capitales) pero no el libre movimiento de personas, cuya regulación consideran pieza clave de su soberanía nacional. La Unión Europea no acepta esa exclusión, pues considera estas cuatro libertades como la quintaesencia de su proyecto fundacional.

Frictionless trade area – Zona de comercio transparente

Propuesta de Theresa May con la que intentó convencer a la UE de que se estableciera una nueva zona de libre comercio especial entre la UE y el Reino Unido que protegería las cadenas de suministro y agilizaría el comercio reduciendo al mínimo los controles aduaneros. La propuesta no cuajó porque la UE consideró que el Reino Unido estaba intentando «nadar y guardar la ropa» creando algo equivalente a lo que ya existe en el mercado único. A menos que seas el gato de Schrödinger, no puedes estar en el mercado único y a la vez no estar.

Great Repeal Bill – Ley revocatoria general

Ley que transpondrá al ordenamiento británico local, de un plumazo y sin matices, toda la legislación comunitaria que afecte al Reino Unido, para evitar brechas jurídicas o perturbaciones al día siguiente de la salida efectiva del Reino Unido. Tras esta ley de revocación «masiva», el parlamento británico tendrá que ir «modificando, revocando o mejorando» cada ley individual, un trabajo descomunal que puede mantener atareados a los legisladores durante décadas.

Hard Brexit – Brexit duro

Culminación del proceso de salida de la Unión Europea sin haber llegado a pactar un acuerdo comercial a largo plazo que sustituya a la actual legislación comunitaria. Sus consecuencias pueden ser bastante traumáticas para ambas partes.

Hard border – Frontera física

Se refiere a la reinstauración de una frontera real para separar las dos partes de la isla de Irlanda, que fue eliminada con los Acuerdos de Viernes Santo que pusieron fin en 1998 a años de violencia en Irlanda del Norte. La salida del Reino Unido introduce el espinoso asunto de la diferencia de marcos jurídicos entre dos zonas de la isla entre las cuales hasta ahora los irlandeses han podido desplazarse y comerciar sin trabas. La reaparición de una barrera física entre ambas puede despertar fantasmas del pasado en una región tradicionalmente conflictiva. En la práctica, la última versión del acuerdo de salida traslada esa frontera física a las aguas del Mar de Irlanda.

Implementation period – Período de transición

Véase Transition period.

Joint committee – Comisión paritaria

Comité formado por representantes del Reino Unido y de la Unión Europea, que mantendrá reuniones permanentes durante todo el período de transición para realizar un seguimiento directo de la evolución de las negociaciones y del curso de los acontecimientos. Su composición aún no ha sido concretada, pero incluirá seguramente funcionarios y negociadores de alto nivel.

Leaver – Partidario de la salida

Con este término se alude a los ciudadanos y políticos que defienden el abandono (leave) del club comunitario por parte del Reino Unido. También se los conoce como brexiters.

Level-playing field – Condiciones de mercado armonizadas

Conjunto de condiciones comerciales y de legislación interna que la Unión Europa establece como reglas de juego comunes a todos sus estados miembros y a los países con los que mantiene una relación comercial preferente, con objeto de evitar que un determinado país pueda obtener ventajas comerciales sobre los otros mediante la introducción de normas sustancialmente más favorables que las que rigen para los estados miembros de la UE. En el caso del Brexit, el objetivo de estas reglas sería garantizar que, tanto durante el período de transición como una vez cerrado un futuro acuerdo de salida, el Reino Unido no obtenga ninguna ventaja indebida con la introducción de legislaciones manifiestamente asimétricas. Quieren evitar que Londres pueda convertirse en una especie de «Singapur sobre el Támesis» con una fiscalidad corporativa y unos impuestos mucho más bajos que los de la UE, lo que distorsionaría la competencia y el mercado europeo al introducir a un agente cercano y poderoso con condiciones mucho más ventajosas que las del continente.

MaxFac – Aduanas invisibles

Otra de las propuestas que los negociadores británicos intentaron deslizar en la negociación para conseguir las ventajas del mercado único sin asumir sus obligaciones. La idea era crear una zona aduanera común UE-Reino Unido, en la que se utilizaría la tecnología más moderna para reducir al mínimo los controles en fronteras, delegando en ciertos «transportistas de confianza» gran parte de los trámites aduaneros, y en la administración del Reino Unido la recaudación de los aranceles en nombre de la Unión Europea para los productos que entrasen en el espacio común a través de sus puertos. La UE rechazó esta propuesta, al igual que muchos actores del sector, que consideraron inconcebiblemente complicado y costoso asumir ese tipo de funciones.

No deal – Salida sin acuerdo

Este sería el resultado más caótico del proceso de salida en caso de que la Unión Europea y el Reino Unido no llegaran a alcanzar un acuerdo acerca de su relación a largo plazo una vez finalizado el período de transición que termina el 31 de diciembre de 2020 (con posibilidad de prórroga por uno o dos años si el Reino Unido lo solicitase). Si así ocurriera, todo el corpus legislativo de la Unión Europea dejaría de tener validez en el Reino Unido, paralizando infinidad de actividades comerciales y desencadenando un aluvión de consecuencias jurídicas que pocos se han atrevido todavía a anticipar. También quedaría en el aire la situación de la frontera con Irlanda del Norte.

Northern Ireland Protocol – Protocolo para Irlanda del Norte

Último nombre de la salvaguarda norirlandesa, por el que se pretende evitar la instalación de una frontera física entre las dos Irlandas, estableciendo un período especial de cuatro años, ampliable otros cuatro, durante el cual todo seguirá más o menos como hasta ahora en las dos Irlandas en cuanto a movimiento de personas y mercancías dentro de la isla de Irlanda, a menos que antes de ese plazo llegue a concretarse el acuerdo de salida con condiciones más específicas para Irlanda. Véase Backstop.

Norway model – Modelo noruego

En este modelo, el Reino Unido abandonaría la UE y la unión aduanera, por lo que podría negociar libremente acuerdos comerciales con otros países, pero disfrutaría de un mayor acceso al mercado único y a ciertos programas de la UE como los de ayudas y subvenciones. Lo malo es que le tocaría seguir pagando las cuotas anuales exigibles a los miembros y aceptar los principios básicos y la legislación del mercado único, pero sin tomar parte en la toma de decisiones de la UE. Libre comercio y buen acceso al mercado, pero pagando una cuota y sin voto sobre lo que se cuece en la UE. En este caso, son los partidarios de la salida los que verían esta opción como una traición.

Passporting – Derecho de pasaporte

Se refiere al permiso implícito del que disfrutan los operadores de valores de cualquier país miembro de la UE para operar en cualquier otro estado de la Unión sin necesidad de solicitar una autorización adicional. También se refiere a las operaciones financieras transfronterizas. Este derecho quedará suspendido para los operadores británicos una vez consumada la retirada de la Unión Europea.

El término «passporting» se emplea también para referirse a las operaciones financieras transfronterizas.

Political declaration – Declaración política

Como el propio término sugiere, se trata únicamente de una manifestación política de las líneas generales por las que deberían discurrir las negociaciones sobre la relación futura del Reino Unido con la Unión Europea, pero no tiene carácter vinculante como el Acuerdo de Retirada (Withdrawal Agreement).

Remainer – Partidario de la permanencia

Este es el término con el que se define a los ciudadanos y políticos que defienden la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea.

Remoaners – Llorones

Término despectivo con el que algunos leavers se refieren a los remainers, tachándoles de quejicas (moaners) por denunciar las incongruencias del proceso y reclamar un segundo referéndum.

Reste à liquider – Compromisos pendientes de liquidación

Expresión en francés que define la cantidad que el Reino Unido deberá pagar a la UE al abandonarla, en cumplimiento de sus compromisos presupuestarios ya adquiridos. Véase Exit bill.

Rules of origin – Normas sobre procedencia

Reglas aduaneras que se aplican a los productos en función de su país de procedencia, un aspecto especialmente importante de cara a las negociaciones con la UE para las exportaciones de productos agrícolas y alimentarios, ya que el detalle de este tipo de reglas puede determinar si un determinado producto se considerará lo bastante «local» como para beneficiarse de las posibles exenciones arancelarias que se acuerden, dependiendo del porcentaje de ingredientes importados de fuera del Reino Unido.

Settled status – Residencia permanente

Condición jurídica que pueden adquirir los ciudadanos de la UE que lleven residiendo en el Reino Unido desde hace más de cinco años, y que les permite permanecer en el país por tiempo indefinido, disfrutando de los mismos derechos que los ciudadanos británicos en cuanto a acceso a pensiones y ayudas, entrada y salida del país y derecho a trabajar en cualquier lugar del Reino Unido. Los niños nacidos de ciudadanos comunitarios con residencia permanente adquieren automáticamente la ciudadanía británica y, por tanto, la residencia permanente.

Soft border – Frontera virtual

Para evitar la reinstauración de trabas físicas que separen a las dos irlandas, se ha planteado utilizar la tecnología para aplicar las restricciones necesarias a la libre circulación de mercancías sin tener que recurrir a las barreras. Los mecanismos técnicos y administrativos de funcionamiento de esta frontera virtual están por concretar.

Soft Brexit – Brexit blando, Brexit con acuerdo

Modalidad de salida en la que el Reino Unido permanecería en el mercado único, en la unión aduanera, o en ambas cosas, bien de manera similar al modelo noruego o a través de algún otro acuerdo de libre comercio. Para conseguirlo, la Unión Europea exigiría concesiones acerca de la libre circulación de personas, la jurisdicción de los tribunales europeos y la contribución al presupuesto comunitario. Para los partidarios del Brexit, eso no sería una verdadera salida de la UE.

Transition period – Período de transición

Período comprendido entre la fecha formal de inicio del proceso de abandono de la UE, resultante de las negociaciones iniciales de salida de la UE por aplicación del artículo 50, y el comienzo de un futuro acuerdo de libre comercio entre ambas partes. Su finalidad es evitar brechas regulatorias entre la situación anterior y la nueva que pudieran provocar el caos en los mercados de bienes y servicios. Durante este período de transición («implementation phase», fase de instauración o implementación, en la terminología del lado británico), todo seguiría como hasta ahora.

El período de transición ha comenzado el 1 de febrero de 2020, y terminará el 31 de diciembre de 2020. En teoría, podría prorrogarse uno o dos años más, aunque el primer ministro Boris Johnson ha declarado que no tiene intención alguna de solicitar la prórroga, pues incumpliría su promesa de ejecutar la salida de la UE cuanto antes. Pero los negociadores ven dificilísimo cerrar un acuerdo tan complejo en apenas once meses, y los bandazos y cambios de criterio han sido la norma en todo este proceso, por lo que no se puede descartar nada.

Tunnel – reuniones secretas de negociación

«Túnel» es el nombre coloquial asignado a las reuniones a puerta cerrada de las comisiones de negociadores del Reino Unido y la Unión Europea durante las cuales se plantean las propuestas y se discuten los detalles de los posibles acuerdos. Para evitar presiones externas, el contenido de las negociaciones y ofertas ni siquiera trasciende fuera de los equipos negociadores hasta el último momento.

Withdrawal Agreement – Acuerdo de salida de la UE

Tratado detallado de abandono de la Unión Europea, en el que se estipularán las condiciones que regirán la relación futura entre el Reino Unido y la Unión Europea una vez finalizado el período de transición (con sus posibles prórrogas). Su primera versión aprobada por el parlamento ya está en vigor, tras tres intentos fallidos que acabaron con la carrera política de Theresa May y pasaron por la convocatoria de nuevas elecciones, que ganó Boris Johnson.

Los términos del acuerdo se han ido pergeñando en sucesivas versiones en los últimos dos años, pero la versión definitiva deberá contemplar todo tipo de aspectos sobre los derechos de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido y los ciudadanos británicos en la UE (circulación, trabajo, residencia, asistencia sanitaria, pensiones, etc.), dinero (activos y pasivos, pago de deudas pendientes del Reino Unido con la UE), aduanas y fronteras (muy especialmente la frontera entre el Reino Unido y la República de Irlanda en el Ulster), transposición de la normativa comunitaria existente, así como los mecanismos y foros jurisdiccionales para la resolución judicial de controversias.

Este complejo acuerdo debería estar ultimado antes del 31 de diciembre de 2020, a menos que el gobierno inglés decida solicitar una nueva prórroga de un año o dos para seguir negociando.

WTO Terms – Condiciones de la OMC

Condiciones definidas para el comercio internacional por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se aplicarán automáticamente al Reino Unido en caso de no alcanzar un acuerdo de salida con la UE que regule en detalle estos aspectos. Tras el Brexit, el Reino Unido podrá definir sus propios aranceles de importación, siempre y cuando no sean superiores a los que la UE aplica actualmente, lo que puede resultarle ventajoso para ciertos productos. Pero las exportaciones del Reino Unido a la UE se regirían por los aranceles de la UE para países terceros, lo que puede penalizar a ciertas categorías de productos. Por otro lado, aplicar estas condiciones arancelarias plantearía grandes problemas prácticos y logísticos vinculados a la aprobación de productos y las inspecciones aduaneras. Por eso es preferible para los intereses de ambas partes alcanzar un acuerdo de libre comercio que preserve en la medida de lo posible las condiciones arancelarias y de comercio actualmente vigentes.